Tal vez no todos sepan (si no han escuchado el podcast de Netmedia Radio, háganlo), la cosa es que recíen Apple retiró de su tienda de aplicaciones más de 5 mil títulos cuyos contenidos van de lo descaradamente morboso a lo sutil y elegantemente sexy con pretexto de no contaminar nuestras mentes y la protección de la sociedad, la moral y las buenas costumbres. Desde el anuncio de la Appstore Apple prohibió contenido sexual que cayera en el porno, pero esta vez parece que incluso el tema levemente obsceno y erótico ya es tabú también. En lo personal no soy fan de esas aplicaciones y francamente concuerdo con la opinión de la compañía pero OJO, eso no significa que crea que los demás deben pensar y actuar igual que yo y menos aun que sean obligados a ello eliminando opciones que hasta el momento parecían estar bien vistas por el hermano mayor.
En el podcast con Mónica Mistretta y Carlos Fernández de Lara suponía que algo los estaba forzando a llegar a esa medida. Ilusamente creí que era algún factor externo pero ahora veo con más sentido (pero no menos indignación) que la decisión puede ser por motivación propia. Sobre todo a la víspera de la iPad que, entre sus múltiples funciones, es capaz de reproducir por completo cualquier aplicación para iPod y iPhone. Siendo que uno de los targets principales es el educativo y/o familiar quizá no considere buena estrategia que niños de primaria ricos accedan a esas apps como sus hermanos mayores o papás lo hacen desde sus dispositivos móviles y más individuales.
Tiene sentido pero no los excusa. Retirar tan repentinamente tantas aplicaciones y, pa colmo, dejar en existencia apps de la talla como Playboy genera incongruencias e inconsistencias con la ruta que persiguen.
Pero hay una luz al final del túnel. Macrumors saca la nota de que los registros de las nuevas aplicaciones pueden categorizarse (por primera vez) como aplicaciones de contenido explícito. Lo que podría significar una mejor herramienta para no prohibir dichos desarrollos y tener la inocencia protegida del terrible mundo en que vivimos*. Pero por otro lado, también puede significar una manera más rápida para que Apple descalifique categóricamente sin necesidad siquiera de revisar la app.
*Sí, es un sarcasmo.