Estoy viendo un Ustream de la conferencia de prensa sobre el nuevo “iPhone Killer” de Google, el Nexus One. En realidad eso de iPhone Killer sólo es un wishful thinking del público y prensa porque no creo que ni Google mismo se haya propuesto hacerlo.
El teléfono está bien, se ve bonito y tiene cosas en hardware y software que son coquetas. Tiene una super pantalla de 800 x 480 pixeles (iPhone es 480×320px, Zune HD 480×280px), cámara de 5 megapixeles, autofocus, flash y graba video a 720×480 px. La verdad eso sí que agrada.
En cuanto a software corre Android 2.1 (el primero que lo hace), anunciaron que también contarán con una tienda de aplicaciones y cuenta con curiosidades para checar fotos (poco o nada útiles), Google Earth y un convertidor de voz a texto integrado al sistema (pero necesita internet para que un servidor interprete lo que el emisor dijo).
Por supuesto tiene sus lados flacos. Aunque es capaz de expandir su memoria con tarjetas SD de hasta 32 gigas, al parecer las aplicaciones instaladas en el dispositivo sólo pueden ocupar un máximo de 512 Mb (mi iPhone ocupa 1.77 gigas en apps, y no soy el más clavado con instalar cosas); no tiene teclado físico, su pantalla es sensible al tacto y no dicen si es multitouch (podría creer que no lo es), aunque tiene Haptic feedback (manda estímulos táctiles en respuesta a lo que se presione).
Tal vez la única innovación que tiene este teléfono, y ojalá sea el parámetro para el futuro, es que en los países en que será vendido puedes comprarlo sin contrato alguno y completamente desbloqueado para que use la SIM card que te plazca. En EU el precio es de $570 usd que Google gana directamente. Esperemos que en México, cuando salga, siga la misma tendencia y lo puedas comprar por los 7, 500 (más impuestos) que costaría y no los 15 mil que Telcel cobra por algo como el iPhone.
Creo que Android puede ser la plataforma de elección para los dispositivos móviles, todos aquellos que no sean de Apple, por supuesto. Así, Android sería el Windows de los celulares y a la larga podría tener más éxito que cualquier otro. De todos modos, me sigo quedando con mi iPhone porque en general me sigue ofreciendo una mejor experiencia a mi gusto personal que el resto.