En el mundo Apple ahora todo está girando en torno a la tableta pero no hablaré de ella sino hasta el lunes (y seguro de ahí cada día hasta que salga y aun más). Por ahora quiero salirme un poco de la Appletósfera y comentarles mis puntos de vista sobre Google en los últimos meses.

Algo que Google ha logrado desde sus inicios y aun mantiene es la aceptación del público; su lema “Don’t be Evil” parece que se reflejaba en cada cosa que hiciera. Aun ahora mucha gente prefiere y estima más (y por mucho) el nombre de Google que otros gigantes en el mundo de la tecnología. En gran parte porque sus productos son simple y llánamente eficientes, lo cual naturalmente lo ha llevado a un crecimiento titánico en diversas áreas competitivas.

Cosa que al parecer ya no le está gustando al resto de la industria.

Microsoft, en especial Steve Ballmer, no se contiene en disimular su odio pero supongo que no es el único. Proyectos como Google Chrome OS pueden estar aun en pañales pero si el cloud computing se vuelve una realidad única y absoluta para algunos sectores (imagino de educación y gran parte del empresarial) puede dominar mercado en los que antes no figuraba. Android, su sistema para celulares, puede volverse el Windows de los dispositivos móviles y así otros proyectos.

El asunto que más me llama la atención es el recién conflicto con China donde Google ya declaro su posible salida del territorio si el estado sigue interfiriendo sus servicios. Sin importar cuan justa pueda ser la razón por la que apela Google, si logra que el gobierno de China cambie su COF*tiránica*COF política, significará entonces que Google solito es lo suficientemente poderoso para ser una fuerza política internacional. No recuerdo si Microsoft en sus momentos más delirantes de grandeza llegó a este grado, pero tal soberbia terminó por debilitarlo y es posible que a Google le pase similar.

Ahora Google empieza tener opositores en lugares donde antes eran aliados: corre el rumor que Apple recurra a Bing como el motor de búsqueda para el iPhone e incluso Safari y probablemente fabricantes de celulares con licencias de Android no ven con agrado al Nexus One pues temen que ocurra lo mismo que provocó Microsoft con el Zune que boycoteó su propia iniciativa Playforsure . Al parecer Google está declarando guerra a todo mundo al mismo tiempo pero ya no se están dejando.

Me queda claro que Google está en un punto crítico donde o crece a proporciones aun más monstruosas o se mantiene en una estabilidad convirtiéndose posiblemente en el inicio de una decadencia.